La sostenibilidad fue uno de los pilares fundamentales en el desarrollo del proyecto. Por ello, se incorporaron puntos de reciclaje claramente identificados y estratégicamente ubicados, promoviendo una cultura de responsabilidad ambiental entre los usuarios del club. Las papeleras selectivas, fabricadas bajo estándares europeos, responden tanto a criterios funcionales como estéticos.
Este compromiso con la gestión responsable de residuos refuerza el valor social del proyecto: no se trata solo de crear espacios de calidad, sino de fomentar hábitos que contribuyan a un futuro más consciente y sostenible.





